PRINCIPALES CAMPOS DE APLICACIÓN

El tratamiento digital de señales es una tecnología de base cuyos ámbitos de aplicación crecen día a día. Por citar sólo algunos de ellos podríamos mencionar la telecomunicación, el radar, la automoción (ABS), la aeronáutica, los sistemas de control y regulación automáticos, la electromedicina, la sismología, el sonar, la instrumentación electrónica, etc.

Aunque las técnicas y conceptos básicos son esencialmente los mismos, y además se han visto en la asignatura Tratamiento Digital de la Señal, a la hora de usarlos en distintas aplicaciones existen aspectos diferenciadores que es interesante conocer. (Colomer, s.f.)

Comunicaciones LAN

En sus primeras versiones, los dispositivos se conectan a un medio compartido (un cable coaxial, o un concentrador) en el que se difunde la señal transmitida, que puede ser escuchada por todos. Cuando un dispositivo desea enviar información, verifica que el medio esté libre y la transmite en una trama que tiene, entre otros campos, identificadores del remitente y del receptor. Este último toma la trama del medio; los demás la ignoran. Existe la posibilidad de que dos dispositivos que deseen transmitir casi al mismo tiempo, escuchen el medio, lo encuentren libre e inicien su transmisión, distorsionando la señal del otro. Los emisores están obligados a detectar este fenómeno, llamado colisión, y en caso de que ocurra, abortan la transmisión y lo intentan nuevamente en un momento posterior. Las nuevas implementaciones del protocolo no utilizan medios compartidos; los dispositivos están conectados directamente a conmutadores que pueden encaminar la información a su destinatario. Esta configuración, junto con grandes avances en diseño electrónico y en el uso de medios de comunicación ópticos, han permitido que las redes Ethernet pasen de 3Mb/s a 10Gb/s y se espera que en dos años se ofrezca comercialmente una versión con velocidades de 100Gb/s. (Kerner, 2006).


Sistemas de telefonía

Prácticamente toda la red de los operadores telefónicos ha sido digitalizada y muchas de ellas se están transformando siguiendo el modelo NGN para incrementar la gama de servicios ofrecidos. Lo común en la actualidad es que el tráfico telefónico se transporte sobre el protocolo IP (VoIP) y un número creciente de operadores está llevando este modelo hasta las instalaciones del usuario, ofreciendo servicios de telefonía sobre IP. La razón de ello es compensar con tráfico de datos, las caídas en ingresos por servicios de voz que han sufrido en un mercado muy competido, y ante la aparición de servicios de telefonía sobre Internet como Skype y Vocaltec. Ante el interés de mantener su ARPU, los operadores empiezan a introducir nuevos servicios vinculados a la telefonía sobre IP como video-telefonía, mensajería multimedia y servicios basados en la localización (gestión de presencia). Para apoyar sus inversiones en IMS, y en contra de los principios de neutralidad en la red, argumentan que un control sobre el tráfico de sus usuarios les permitirá ofrecer mejores servicios, con una calidad incluso superior que la obtenida en la red telefónica pública convencional. (Incera, Cartas, & Cairó, 2007) 


Microondas

Básicamente un enlace vía microondas consiste en tres componentes fundamentales: el transmisor, el receptor y el canal aéreo. El transmisor es el responsable de modular una señal digital a la frecuencia utilizada para transmitir, el canal aéreo representa un camino abierto entre el transmisor y el receptor, y como es de esperarse el receptor es el encargado de capturar la señal transmitida y llevarla de nuevo a señal digital.

El factor limitante de la propagación de la señal en enlaces microondas es la distancia que se debe cubrir entre el transmisor y el receptor, además esta distancia debe ser libre de obstáculos. Otro aspecto que se debe señalar es que en estos enlaces, el camino entre el receptor y el transmisor debe tener una altura mínima sobre los obstáculos en la vía, para compensar este efecto se utilizan torres para ajustar dichas alturas. (EcuRed, s.f.)

Comunicaciones satelitales

Los sistemas de comunicación por satélite relacionados con el control de la pesca, utilizan satélites que, o bien son geoestacionarios, o se encuentran orbitando. En los sistemas geoestacionarios los satélites permanecen en una posición fija con relación a una situación geográfica dada (realmente el satélite se encuentra en una órbita fija que se mueve manteniendo una relación estable con la tierra). Con este tipo de sistema el satélite es capaz en todo momento de recibir y transmitir mensajes a cualquier equipo transmisor o receptor que se encuentre dentro del área geográfica permanentemente visible por el satélite. Los sistemas de comunicaciones basados en satélites geoestacionarios pueden disponer de más de un satélite al objeto de cubrir mayor porcentaje de la superficie terrestre.
Los satélites de comunicación orbitales se mueven dentro de una órbita de modo que el satélite pasa sobre una situación geográfica dada a intervalos regulares. Tales sistemas conllevan que los equipos transmisores o receptores terrestres solo se encuentren dentro del radio de alcance del satélite a intervalos periódicos, y consigan transmitir o recibir únicamente cuando estén dentro de la cobertura del satélite, o dicho de otro modo, cuando el satélite esté «visible». El equipo transmisor puede almacenar los mensajes hasta el momento de paso del satélite. Cuando los mensajes son transmitidos al satélite, pueden también ser almacenados en el mismo hasta que el satélite entre dentro de la zona de cobertura de una estación receptora terrestre. A diferencia de los sistemas geoestacionarios, un solo satélite podría de hecho cubrir toda la superficie de la tierra. Sin embargo pueden producirse carencias temporales de cobertura cuando el satélite no se encuentre a la vista de unas posiciones geográficas dadas. Incrementando el número de satélites se consigue incrementar igualmente la cobertura del sistema, y disminuir las carencias temporales de cobertura cuando el satélite no se encuentra visible desde una posición dada.
En ambos tipos de sistemas de comunicaciones pueden utilizarse transmisores fijos o móviles. Estos transmisores se instalan a bordo de un buque, avión, edificio, etc., y utilizan señales de radio para enviar el mensaje al transpondedor instalado en el satélite. El mensaje puede almacenarse en el satélite para ser reenviado posteriormente, o de forma inmediata, a otro receptor o transmisor con capacidad de recepción (transceptor) instalado en otro buque, avión, edificio, etc. En otros casos la estación receptora será una gran estación fija (una «estación terrestre») con capacidad de enlace con el sistema normal de telefonía terrestre. (Pesca, s.f.)

Bibliografía

 Kerner, S., The Road to 100 Gigabit Ethernet. Internet News, Feb 8 th . http://www.internetnews.com/infra/article.php/3583631 [3] (OECD, 2006) OECD Committee for Information, Computer and Communications Policy. Workshop “The Future of the Internet”. Proceedings.

Colomer, A. A. (s.f.). Aplicaciones de tratamiento digital de la señal. Recuperado el 10 de Febrero de 2016, de http://personales.upv.es/~aalbiol/aplictds.html

Incera, J., Cartas, R., & Cairó, O. (Mayo de 2007). Redes digitales: presente y futuro. Recuperado el 10 de Febrero de 2016, de http://allman.rhon.itam.mx/~jincera/IntroRedesDigitales.pdf

EcuRed. (s.f.). EcuRed, conocimientos con todos y para todos. Recuperado el 10 de Febrero de 2016, de http://www.ecured.cu/Comunicaci%C3%B3n_v%C3%ADa_microondas

Pesca, D. d. (s.f.). Deposito de documentos de la fao. Recuperado el 10 de Febrero de 2016, de http://www.fao.org/docrep/006/w9633s/w9633s08.htm


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